Vivimos un buen momento para volver a pronunciar la palabra comunismo, retomar su tradición interrumpida e interruptora y remitirnos a su originaria radicalidad, sin coartadas liberales, reformistas ni culturalistas. Basta repasar algunas condiciones que abren las puertas a esta oportunidad: 1. El neoliberalismo, con sus múltiples mecanismos de expropiación y depredación, ha proletarizado a grandes sectores de la población latinoamericana.
2. El socialismo “realmente existente”, que tanto colaboró en la faena de desgraciar la noción misma de comunismo, acaba de recorrer el curso de su extinción.
3. Ya existe un corpus de reflexión bastante amplio capaz de reconducir la práctica comunicativa y teórica del comunismo.
4. El consenso de Washington se desplomó.
5. Se cuenta con una teoría diversa y proliferante labrada por innúmeros movimientos sociales y políticos de nuevo tipo.
6. La literatura y las formas expresivas afines distan más que nunca de adaptarse al rol de alegorización de los proyectos de nación y modernidad. El nuevo lugar de este sector lo lleva a una convergencia con prácticas emergentes de la cultura popular.
Juan Duchesne Winter es catedrático de literatura latinoamericana de la Universidad de Pittsburgh. Ha publicado, entre otros, los libros Del príncipe moderno al señor barroco: la república de la amistad en Paradiso de José Lezama Lima (2008), Fugas incomunistas (2005), Ciudadano insano (2000) y Política de la caricia (1996). Es director de publicaciones del Instituto Internacional de Literaturas Iberoamericanas y de la prestigiosa Revista Iberoamericana.